Materiales: vidrio
Resistencia mecánica

Tensiones térmicas
En la fabricación o en la manipulación del vidrio pueden formarse tensiones térmicas perjudiciales. Al enfriarse la masa de vidrio fundido tiene lugar la transición del estado plástico al estado sólido entre las temperaturas superior e inferior de recocido. Aquí deben eliminarse tensiones térmicas existentes mediante un proceso de enfríamiento cuidadosamente controlado. Por debajo de la temperatura inferior de recocido el vidrio puede enfriarse más rápidamente sin que se presenten nuevas tensiones permanentes significativas. El vidrio se comporta de manera semejante cuando, por ej. se calienta por efecto directo de la llama de un mechero Bunsen a una temperatura por encima de la temperatura inferior de recocido. Al enfriar el vidrio, pueden presentarse tensiones térmicas perjudiciales por culpa de las cuales se reducirían notablemente la resistencia a la rotura y la resistencia mecánica. Para eliminación de las tensiones térmicas, se tiene que calentar el vidrio de nuevo a una temperatura entre las temperaturas superior e inferior de recocido, mantenerse 30 min en este campo de temperatura, y entonces enfriarse manteniendo las velocidades de enfriamiento prescritas.

Resistencia a los cambios de temperatura
Si se calienta el vidrio en el campo de temperatura por debajo de la temperatura inferior de recocido, se presentan tensiones de tracción y presión debido a la dilatación térmica y a la baja conductibilidad calorífica. Si en esta situación se superan los valores de resistencia tolerados debido a velocidades demasiado rápidas de calentamiento o bien enfriamiento, se presenta una rotura. Se tienen que tener en cuenta además del coeficiente de dilatación lineal α, que varía según el tipo de vidrio, también el espesor de pared y la geometría del cuerpo de vidrio y los puntos dañados eventualmente existentes. Por tanto ofrecer un valor exacto de la resistencia a los cambios de temperatura es problemático. Sin embargo, de la comparación de los diferentes valores de α se ve claramente que DURAN® soporta – bajo condiciones de tests iguales – esfuerzos de cambio de temperatura mucho más altos que por ej. el vidrio AR-Glas®.

Esfuerzos mecánicos
Desde el punto de vista técnico, los vidrios tienen un comportamiento elástico ideal. Esto significa que las fuerzas mecánicas de tracción y presión no pueden traducirse en una deformación plástica si sobrepasan los límites de elasticidad – y se presenta una rotura. La resistencia a la tracción es relativamente baja y puede disminuirse aún notablemente por puntos dañados, por ej. arañazos. Por motivo de seguridad en la construcción de aparatos se toma para los cálculos una resistencia a la tracción de 6 N/mm2 para el vidrio DURAN®. La resistencia a la presión es aprox. 10 veces mayor.

 

Diagrama:
Diagrama general de la viscosidad en función de la temperatura, tomando como ejemplo un vidrio borosilicato; campo de viscosidades de técnicas de manipulado importantes, posición de puntos fijos de viscosidad y diferentes temperaturas límite.